"La conciencia del paso del tiempo, que, ante la monotonia ininterrumpida, corre el riesgo de perderse y que esta tan estrechamente emparentada y ligada a la conciencia de la vida que, cuando la una se debilita, es inevitable que la otra sufra teorias erroneas sobre la naturaleza del hastio. En general, se piensa que, cuando algo es nuevo e interesante, hace pasar el tiempo, es decir, lo abrevia, mientras que la monotonia y el vacio pueden dar la sensacion de estirar el momento, las horas, de manera que se hagan largas y aburridas; pero no es menos cierto que, en el caso de grandes o grandisimas extensiones de tiempo, lo que hacen es abreviarlas, neutralizarlas hasta reducirlas a algo nimio. A la inversa, un acontecimiento novedoso e interesante es sin duda capaz de hacer mas corta y fugaz una hora e incluso un dia, pero, considerando el conjunto, confiere al paso del tiempo una mayor amplitud, peso y solidez, de manera que los años ricos en acontecimientos transcurren con mayor lentitud que los años pobres, vacios y carentes de peso, que el viento barre y que pasan volando. Lo que llamamos hastio, pues, es consecuencia de la enfermiza sensacion de brevedad del tiempo provocada por la monotonia. Los grandes periodos de tiempo, cuando transcurren con una monotonia ininterrumpida, llegan a encogerse en una medida que espanta mortalmente al espiritu. Cuando un dia es igual que los demas, es como si todos ellos no fueran mas que un unico dia; y una monotonia total convertiria hasta la vida mas larga en un soplo que, sin querer, se llevaria el viento. La costumbre hace que la conciencia del tiempo se adormezca o, mejor dicho, quede anulada, y si los años de la niñez son vividos lentamente y luego el resto de la vida se desarrolla cada vez mas deprisa y se acelera, tambien se debe a la costumbre. Sabemos perfectamente que introducir cambios y nuevas costumbres es el unico medio del que disponemos para mantenernos vivos, para refrescar nuestra percepcion del tiempo, en definitiva, para rejuvenecerse, refortalecer y ralentizar nuestra experiencia del tiempo y, con ello, renovar nuestra conciencia de la vida en general.
Este es objetivo del cambio de aires o lugar, del viaje de recreo: la recuperacion que permite lo episodico, la variacion. Los primeros dias de permanencia en un lugar nuevo transcurren a un ritmo juvenil, es decir, robusto y desahogado, y esta fase comprende unos seis u ocho dias. Pero luego, en la medida en que uno se adapta, comienza a sentir como se van acortando; quien aprecia la vida o, mejor aun, quien desea apreciarla, percibe con horror como los dias se van haciendo ligeros y fugaces de nuevo, y la ultima semana-por ejemplo, de cuatro- posee una rapidez y fugacidad terribles. Evidentemente, el rejuvenecimiento de nuestra conciencia del tiempo se hace patente al salir otra vez de esta nueva rutina y se manifiesta cuando retomamos nuestra vida de siempre. Los primeros dias en casa despues de haber estado fuera nos parecen tambien nuevos, desahogados y juveniles, pero eso es solo al principio, pues uno se acostumbra mas deprisa a la regularidad que a su interrupcion, y cuando nuestro sentido del tiempo ya esta marcado por la edad, o -y esto es signo de una debilidad congenita- no ha estado nunca muy desarrollado, se vuelve a adormecer rapidamente y, al cabo de veinticuatro horas, es como si nunca nos hubiesemos marchado y el viaje no hubiese sido mas que el sueño de una noche."
Extracto del libro "La montaña magica" de Thomas Mann---
El viaje termino, es hora de tirar las viejas chanclas del verano que duro hasta mediados de octubre... muchos kilometros recorridos, muchas vivencias y experiencias; pero el viaje no acaba aqui, seguiremos con el blog contando la vida de aca, su musica, su gente, pequeños viajes... aunque ya la monotonia sea vigente aun quedaran dias para no hacer tan fugaz el paso del tiempo...
Nos vemos!!
Besos y abrazos
SAuL











































